Economía Circular, reinventarse o morir

Los actuales problemas medioambientales como el cambio climático, la escasez de los recursos y el aumento de la población nos ponen en alerta de que el actual sistema de producción y consumo que nos lleva a usar y tirar indiscriminadamente ya no da más de sí.

Recursos finitos y una población creciente son las razones para abandonar esta economía lineal insostenible y buscar un nuevo modelo circular que recupere materiales, reduzca residuos e impulse al máximo el reciclaje.  Porque no podemos seguir despilfarrando materias primas. Ya no!

 

Qué aporta como novedad la economía circular

La alternativa es la Economía Circular, un modelo económico basado en que los recursos se empleen de una manera más sostenible y eficiente.  Un patrón al que se le ha puesto nombre pero que no es nuevo, pues ya existía la eficiencia en el uso de recursos en la economía doméstica del siglo pasado, donde todo se aprovechaba y los productos de consumo como los libros o la ropa tenían un larga vida pues pasaban de padres a hijos. También existía el fomento del reciclaje y la reducción de residuos con los llamados traperos que separaban los residuos y recuperaban la fibra para la fabricación de papel.

La novedad que aporta ahora la Economía Circular es la toma de conciencia por parte de sociedad, gobiernos y empresas y la urgencia, lo muestran las señales de alarma sobre el deterioro ambiental y la insostenibilidad a medio plazo de nuestros parámetros de desarrollo. Vivimos en un planeta con unos recursos limitados. No son pocos pero tampoco infinitos. Hace tiempo que dejamos de tener una relación sostenible con nuestro planeta. Cada año gastamos recursos más rápido de lo que el planeta necesita para reponerlos. Si continuamos al ritmo actual en 2050 habremos consumido el equivalente a tres planetas. Es por tanto momento de pasar a la acción. No nos podemos permitir perder el tiempo porque tenemos hoy en nuestras manos, la solución para que las futuras generaciones puedan disfrutar del mañana.

Precisamente fue la preocupación por el uso racional de los recursos naturales, el consumo responsable y la incorporación de la sostenibilidad como valor de marca en la empresa los temas que empujaron a la creación del Instituto para la Producción sostenible (IPS), cuyos principios se basan entre otros en el apoyo al uso de recursos renovables, la moderación del consumo y el fomento del reciclaje que hoy propone la Economía Circular.

Los principios del Instituto para la Producción Sostenible (IPS), basados en los beneficios que aporta el uso de materiales sostenibles a la sociedad, están en línea con la legislación vigente y en sintonía con las medidas que propone Europa para avanzar hacia esta nueva economía más competitiva y menos contaminante.

 Las ventajas de ser circular

La apuesta por un modelo de desarrollo sostenible y competitivo como el circular es la prioridad para la UE que ve en este nuevo modelo la oportunidad de impulsar la innovación, la competitividad y crear nuevos puestos de trabajo. Pero también la Economía Circular es clave para poner en marcha las medidas aprobadas en el Acuerdo de París sobre cambio climático.

Como indicó hace unos días en Madrid el Comisario Europeo de Acción por el Clima y Energía, Miguel Arias Cañete, la eficiencia del nuevo modelo circular al producir, consumir y reciclar puede ser “una herramienta determinante para reducir emisiones de dióxido de carbono, a la par que una fuente de riqueza y empleo para la economía española en su conjunto”. Según explicó el Comisario en el X Aniversario del Instituto Tomas Pascual, el cambio hacia un modelo circular supondría “aumentar la productividad de los recursos en un 30% y crear 2 millones de puestos de trabajo de aquí a 2030″. Aunque actualmente consumimos recursos “por encima de nuestras posibilidades, para 2020 el objetivo de España es reducir las emisiones en un 20%, una meta que vamos camino de alcanzar”.

Por qué las empresas que apuesten por lo circular venderán más y mejor

Muchas empresas de todo el mundo ya han adoptado principios circulares para el consumo de energía y materiales, invirtiendo por ejemplo en energías renovables y reciclaje. Los más innovadores se han dado cuenta de que la economía circular no solo afecta al suministro de recursos y a la eficiencia de uso, sino que en realidad consiste en adoptar nuevos modelos de negocio para transformar la demanda de recursos del consumidor.

La consultora Accenture identifica cinco modelos de negocio circulares que permitirán crecer y generar valor sin depender de los recursos ya que utilizan tecnologías avanzadas y son modelos de negocio que no producen con recursos por explotar, sino que facilitan la transferencia de productos entre los usuarios y trasforman productos usados en otros nuevos.

¿Cuáles son los negocios del futuro? Los que emplean recursos renovables, reciclables o biodegradables, empresas que reutilizan materiales; aquellos negocios que transforman los residuos en valor a través de servicios de reciclaje y valorización; los que prolongan la vida útil del productos o los negocios que conciben un producto como servicio.

Recientemente la Fundación Cotec ha presentado el primer “Informe sobre la situación y evaluación de la Economia Circular en España” que recoge y analiza los indicadores disponibles de este modelo económico y propone la creación de una hoja de ruta que incluya un sistema integrado de evaluación e indicadores de seguimiento para medir y comparar la circularidad de las economías.

El informe presentado en un acto presidido por el rey FelipeVI también plantea la necesidad de disponer de normas coherentes y armonizadas entre sectores y territorios, establecer incentivos fiscales y modelos de compra pública verde e innovadora, y contar con la ciencia y la tecnología para responder a estos retos.

Tenemos que entender que asistimos a una nueva revolución industrial que es el eje del progreso, la innovación y la excelencia empresarial.  Las empresas deben apostar por la sostenibilidad como valor de marca porque aplicar un modelo empresarial respetuoso, lejos de precisar una mayor inversión, reduce costes y se convierte en una ventaja competitiva. Sostenibilidad y rentabilidad son dos caras de la misma moneda empresarial con vocación de futuro.

La pregunta no es si tengo que apostar por esta nueva forma de hacer las cosas. La pregunta es si quiero liderarla y aprovechar las ventajas que esto supone o pagar el precio que implica cerrar los ojos a esta nueva realidad.

El papel del consumidor en el cambio hacia la Economía Circular

Hasta ahora el consumidor solo manejaba dos criterios de decisión en el momento de compra de un producto: el precio y la satisfacción de una necesidad. La Economía Circular implica cambios en los hábitos de consumo. El consumidor ya prefiere productos fabricados de manera responsable porque sabe qué materiales son más sostenibles o más fáciles de reciclar.

Las nuevas tecnologías y lo certificados ayudan a los consumidores a poder informarse y elegir las pautas de consumo y propuestas más sostenibles. Desde el Instituto IPS quisimos dar una respuesta a esta demanda ofreciendo la garantía al consumidor de que está eligiendo la opción adecuada. De ahí surgió el Certificado IPS de Sostenibilidad, sello de excelencia pionero en integrar la responsabilidad económica, social y medioambiental que garantiza que procesos, servicios y productos cumplen con los requisitos de sostenibilidad asociadas a las fases del proceso productivo, de gestión y a los materiales que componen los productos.

La Economía Circular como oportunidad

 La transición hacia la economía circular, la lucha contra el cambio climático o el uso racional de los recursos naturales generan oportunidades económicas, sociales y ambientales. Son las bases sobre las que se asienta otra forma de hacer las cosas. Debemos comprender que se puede generar riqueza y ser sostenible. Se puede conjugar crecimiento económico y sostenibilidad. Esta revolución nos obliga a todos a actuar con urgencia. Es la única forma de proceder. No hay otro camino. Porque nos va la vida en ello.