IPS participa en el Observatorio “Envases agrícolas a examen: rentabilidad y sostenibilidad” organizado por El Economista

En el debate se abordaron los desequilibrios en eficiencia, rentabilidad y sostenibilidad que se presentan al analizar y comparar los dos envases que se emplean mayoritariamente en la exportación de estos productos, cajas de cartón ondulado de un solo uso y pools de plástico reutilizables, y cómo en este examen el agricultor y consumidor final son los más perjudicados.

El IPS colaboró en este debate presentando su estudio de huella de carbono de envases agrícolas para la exportación de FYH poniendo el foco en la sostenibilidad señalando que los productos y servicios respetuosos con el medio ambiente son cada vez más apreciados por los consumidores. Por ello la entidad emite el certificado IPS de sostenibilidad, para dar respuesta a que el consumidor tenga esa certeza y porque apostar por la sostenibilidad en el modelo empresarial puede convertirse en una ventaja competitiva.

El IPS recordó que priorizar materiales renovables como el cartón es el camino hacia una economía circular, más eficiente en el uso de los recursos, que minimiza residuos y que es más competitiva y menos contaminante.

Salvador Capuz, catedrático de la UPV presentó las principales conclusiones del estudio de Huella de Carbono de envases agrícolas para la exportación de FyH a los principales países europeos Francia Y Alemania, destacando que la caja de cartón ondulado supone un ahorro de CO2 de hasta casi un 70% menos de emisiones de CO2 que las cajas plegables de plástico reutilizables. Su uso es una alternativa más sostenible, respetuosa con el medio ambiente y más beneficiosas en la lucha contra el cambio climático.

 

Ramón Tubío desgranó los estudios elaborados a Proexport y Coexphal que muestran el impacto que tiene en la estructura de costes del envasador de productos hortofrutícolas la tipología de envase utilizado. Las conclusiones son aplastantes, para el envasador, utilizar cartón puede resultar en algunos casos hasta un 90% más barato. Extrapolando los datos a las exportaciones totales de productos hortofrutícolas, el ahorro puede llegar hasta los 194 millones de euros. Cifra que sale del bolsillo del agricultor.

Según Tubío además de los costes económicos hay que hablar de la pérdida de intangibles que repercuten en el precio como la eliminación de la marca al convertir un producto top en una commodities, el posicionamiento o los atributos positivos del producto como proximidad, sellos de sostenibilidad, información nutricional, etc.

Si el cartón de un solo uso supone una alternativa al plástico más eficiente, más higiénica, más rentable para el conjunto de la cadena de valor y más sostenible y respetuosa con el medio ambiente porque hay un uso tan extendido de los pools. La respuesta: los pools incentivan a la gran distribución europea para que prescriba estos envases, donde viene impuesto el precio de alquiler y hasta una fianza para cubrir casos de pérdidas y roturas… una situación que repercute directamente en el agricultor.

Las demandas de Proexport y Coexphal estuvieron centradas en la libre elección de envases por parte del agricultor, sobre todo pensando en el consumidor para el que cada vez más la sostenibilidad, excelencia y calidad son factores decisivos de compra. Reclamaron también que se persigan los abusos y las practicas anti competencia a la vez que se lleven a cabo medidas que aseguren la transparencia en las relaciones comerciales. Estas practicas abusivas erosionan la rentabilidad del sector agrario, cada vez se produce con menor valor añadido porque no hay marca, pero por el contrario el consumidor exige cada vez mas calidad, sabor, innovación, etc. Consideran que en un sector que factura mas de 13.000 millones de euros es urgente que las autoridades intervengan, regulen y haya voluntad política. Señalaron que uno de los aliados en esta demanda son las recientes corrientes antiplástico.

El representante de Asaja sugirió que este problema pone al agricultor a merced de 4 multinacionales de la distribución y que la legislación europea en el tema de libertad de envases no entra y debería posicionarse. Instó a que la administración debería adoptar medidas contra el monopolio.

Jose Cabrera, presidente de IPS recordó que la legislación española a través de la Ley de residuos fomenta la utilización de envases sostenibles y los define como los fabricados con materias primas renovables, reciclables y biodegradables poniendo como ejemplo a los de papel, cartón ondulado, cartón compacto y madera. Cabrera también reclamó que debido al peso de este sector en la economía española el tema debe ser prioritario y ya no solo por las prácticas abusivas y las repercusiones en precio y calidad de nuestros productos donde los perjudicados son agricultores y consumidores, sino por las consecuencias nefastas para el planeta que no podemos permitirnos. Indicó que todo el sector debe aprovechar esta oportunidad para unirse y juntos reclamar la libre elección de envases.