La “Revolución verde” del Papa Francisco

Qué buenos los argumentos que esgrime el Papa para salvar el planeta de la degradación y del cambio climático en su encíclica “Laudato si”. No puedo estar más de acuerdo en la propuesta de cambio radical de nuestro estilo de vida para frenar la destrucción del planeta. Aplaudo la defensa que hace del medio ambiente como prioridad, la llamada de atención sobre el cambio climático de manera urgente y cómo debemos enfocar el progreso a través de una ‘conversión ecológica’ para salvar nuestra casa común, la Tierra.

Precisamente fueron estas inquietudes por todos los temas relacionados con el medio ambiente y la sostenibilidad los que empujaron a la creación del Instituto IPS, entidad sin ánimo de lucro que presido, y cuyos principios se basan entre otros en la apuesta por los recursos renovables, la moderación del consumo y el fomento del reciclaje de los que habla hoy el Papa.

Permítanme mostrarles el vídeo que elaboramos para la presentación del Instituto IPS hace casi tres años con los motivos y objetivos de la entidad, y que hoy vuelven a la actualidad al resumir perfectamente el texto del Papa Francisco en la lucha para prevenir la catástrofe del cambio climático.

 

El IPS viene trabajando desde hace años en la concienciación de aumentar el consumo de productos derivados de materias primas renovables, reciclables y biodegradables, como única opción económicamente viable para lograr la sostenibilidad del planeta.

Al igual que el Papa aboga por la creación de un consenso global para enfrentar estos problemas, en IPS  creemos que solo con una acción coordinada, el apoyo de los poderes públicos y la sensibilización de empresas y consumidores, podremos garantizar el uso racional de los recursos naturales, el consumo responsable y una producción competitiva y sostenible.

Una producción sostenible basada en el buen gobierno, en el respeto del entorno pero sobre todo que se encargue del progreso de las personas. Pilares de una sostenibilidad integral: la ética empresarial, el respeto al medio ambiente y la justicia social, a los que a ninguno de ellos se puede renunciar.

Y es que, como decimos en el IPS, “Nos va la vida en ello”.